ARS 34







Aquí os dejamos un extracto del artículo sobre el mercado del arte contemporáneo en el número 34 de ARS, en el que se analizan las subastas de Nueva York de noviembre 2016.

El final de 2016 no dejó demasiado espacio para el entusiasmo. Después de un ejercicio marcado por resultados discretos tanto en el mercado primario como el secundario, los dos grandes eventos de final de año, las subastas de noviembre de Nueva York y la feria Art Basel Miami Beach dejaban únicamente leves signos de recuperación. Las ventas de Christie’s y Sotheby’s en Nueva York, casi como resultado de una tregua y con una cierta ironía del azar, cerraban con una cifra de ventas similar $276 millones. Este volumen de negocio experimentaba con respecto a los resultados de mayo una reducción del 13% para Christie’s y un incremento del 14% en el caso de Sotheby’s. Como si de un juego de suma cero se tratara, las subastas de noviembre dejaron un escenario de estabilidad sin querer generar grandes expectativas.

Analizando en detalle ambas subastas, las dos nos dejan un patrón resultante de un año de inestabilidad, es decir, una gran concentración del valor de la venta en los cinco lotes de mayor precio de remate, y la presencia protagonista de un nombre con un mercado estable. Así, en el caso de Sotheby’s ese artista-marca fue Gerhard Richter que aglutinó un 27% del total de los remates, mientras que para Christie’s fue Willem De Kooning que también concentró un 27%. Los cinco lotes de mayor precio de remate en la subasta de Sotheby’s significaron el 40% del total y fueron para Richter por $33,9M, Warhol vendido por $24,4M, de nuevo Richter con un precio de $22,7M, Basquiat por $18,6M y Hockney con un remate de $11,7M. Por su parte, los cinco lotes de mayor remate en la venta de Christie’s, supusieron el 48% del total y sus responsables fueron De Kooning con $66,3M, Dubuffet vendido por $23,7M, Richter con $22M, Currin rematado por $12M y Ryman.